ALMAS AGOTADAS

La carretera parecía gritar lo sola que estaba, dos de la mañana y sólo la Luna quedaba detrás mientras las gomas del carro recorrían la autopista que dejaba la ciudad a unos kilómetros. Me acompañaba un hombre que en un acto de demencia se le ocurrió invitarme fuera de la ciudad a sentarnos frente al mar. El sabia que así de loca es mi personalidad, no lo dude busque pareo, sandalias cómodas, celular y brillo de labios. Ese hombre goza de mi aprecio, es uno de esos que sabes que nunca despertara interés sexual en ti, aunque los demás juren lo contrario. Llegamos a la playa, una especie de escondite, una brisa rica y un olor envidiable.

Nos sentamos en la arena y allí hablamos largas horas, de sus desdichas, de las mías y hasta de la locura de estar a esa hora frente al mar. Yo estaba muerta del cansancio, esa misma noche había bailado hasta saciarme y era reconfortante estar frente a la playa, ese olor recarga mi energía y revive mi espíritu. Esa noche hablamos de nuestros amores aquellos que en aquel momento no estaban ahí pero en nuestras cabezas y sentimientos estaban bien presentes. Sin dudas que cuando un ser humano se enamora es fiel a sus sentimientos aunque el mundo gire al revés. Gracias amigo,  hay palabras que son bálsamo a nuestras almas agotadas.

4 pensamientos en “ALMAS AGOTADAS”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s