Mí querida basura:

Por: Hilda Arzeno

Jamás pensé que en mi andar por la vida fuera capaz de cargar con tantas mediocridades encima. Hoy diré la verdad estoy cansada de mediocres, de medios hombres y de falsificaciones de canallas. Pero tú fuiste el Nóbel en mi recorrido. Te ganaste todos los puntos por ser el colectivo perfecto de miserias. No puedo volver a llamarte hombre eso te queda muy grande.

Comenzaré por decir que ni siquiera sabes como se trata una mujer. No daré detalles pues tendría que saborear la mediocridad para sacarte los trapitos al sol con exactitud. Pero me daré el permiso de retractar algunas de tus virtudes al revés para que algunas de mis lectoras no te recojan del zafacón y mucho menos intenten unirse a uno de tus iguales.

Diré que eres: un analfabeto de letras, de pensar, de acciones, de compromisos, de sentimientos, simplemente absoluto. Que hasta en eso eres un inservible, que eres tan poco hombre que no sabes dar la cara, que fui mucho para ti, que aún te alejas y más que dolor me provocas liberación. Mi querida basura aún no entiendo como me prendé de ti, si hasta tenerte cerca provocaba ese olor nauseabundo que se impregna en los ambientes cuando alguien como tu se detiene. Gracias por alejarte sin despedirte, por ahorrarme el gran trabajo que significa despedirse de los cobardes, gracias porque de ti aprendí que es mediocridad a la máxima potencia.

Anuncios

10 Comments

  1. Excelente Hilda, me encantó, en este momento coincido contigo como muchas ocasiones, sólo quiero no volver a caer, nunca más, nunca, nunca…

    I love this post!

  2. A la basura, si es realmente basura, que no sirve ni siquiera para reciclar, importancia no se le debe dar y creo que tomarse la molestia de escribir de un hombre basura es darle mucha importancia. Disculpa creo que a ese pedazo de nada se le debe dejar en el limbo de los come mierda. Tú tienes mucho potencial, úsalo para escribir sobre cosas que valgan más la pena. Sé que lo haces para abrirle los ojos a nuestras iguales, pero recuerda que la mayoría aprenderá dando sus propios tropezones, rompiéndose un dedo, ambas piernas, en cuello, el corazón y en el caso más extremo no les bastara con romperse la vida entera. Porque han nacido para ser el tapete de pisadas viles llenas de indolencia.

    Att: La reportera fantasma

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s