El temor detrás de un par de tacones

Por. Hilda Arzeno

Las mujeres, sobre todo las solteras, tenemos un gran temor a envejecer y morir solas, con un par de perros o gatos a quien atender. Cada vez que el ciclo comienza de cero y de frente al espejo nos encontramos solteras, una y otra vez vuelve a nuestra memoria la pregunta de siempre y si me quedo sola, y si no encuentro el hombre que espero, y si me pongo vieja y ya nadie me quiere. Sí, para algunas será tontería, pero para la mayoría estaré dando en la herida, cuantas no nos hemos preguntado o cuestionado ese temor de no querer quedarnos solas. Nos asusta, sobre todo imaginarnos en cuatro paredes sin tener a quien llamar amor, sin nadie a quien mandar a dormir para los pies, sin un ser que compita por un lado de la cama o simplemente no tener a quien pedirle el control remoto. Este temor nos ronda toda la adolescencia.

Hay otra etapa de ese miedo cuando ya casi dejas de ser una veinteañera, cuando ese temor significa que te dejen de querer, que ese ser que amas un día te diga que se le acabo el amor, o pensar que aun no tienes quien te diga eso. Ese temor de que pasan los años y la maternidad se retrase, ese miedo inmenso de durar años de relación y tener que volver a comenzar, con ese pánico de que se repita la historia y se pierdan unos años más. Las mujeres vivimos con miedos que no exteriorizamos, pero que si nos paralizan.

Mientras más autosuficientes mayores temores arrastramos, esa eficacia para actuar es fruto de un ejercicio en base a la necesidad, en el fondo si queremos un compañero que nos ayude, que nos permita mostrar debilidad, ser frágiles, decir que no sabemos hacer algo, que queremos ayuda. Las súper mujeres no queremos competir con hombres, pero si queremos que ellos entiendan que no queremos ser torpes para que nos amen, que preferimos bajar la guardia y tener un hombre inteligente que no se sienta inferior por tener una gran mujer. Mi admiración a aquellos que no temen a la inteligencia de una dama y que prefieren estar al lado antes que delante de sus tacos. Algunos temores tienen su esencia en aspectos genéticos, sobre todo cuando algunas tías se han quedado solteronas, cuando todas tus amigas se han casado y quedas tu y peor aun cuando has recibido las sexta invitación al bautizo de los hijos de tus amigas del colegio.

6 pensamientos en “El temor detrás de un par de tacones”

  1. cuando todas tus amigas se han casado y quedas tu y peor aun cuando has recibido las sexta invitación al bautizo de los hijos de tus amigas del colegio. y entonces te pregunta que esta pasando y comienza los cuestionamientos a ti misma que son los peores….

  2. “Mientras más autosuficientes mayores temores arrastramos” eso significa que las mujeres nacieron para depender de un hombre?y a propósito, alguien me podria decir qué es el amor? no lo entiendo.

    1. el amor es un unos de los sentimientos que Dios puso en el hombre para respetar, valorar e involucrar a su pareja en sus asuntos. Es compartir, entender, tolerar y comunicar concientemente todo. TODO!!!! Soy de opinion que la pareja se convierte en uno y esto significa compromiso, lealtad y fidelidad. Yo me comprometo a este sentimiento tan maravilloso el cual las estadisticas indican que solo un 45% cree en el verdadero amor en esta generacion.

  3. te digo una cosa, los hombres nos aburrimos facilmente de lo que no parece un reto, lo dejamos de lado. Pero conozco buenas mujeres que son asi (asi tambien como hay hombres que se sienten poca cosa), y esas me gustan porque las admiro.

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