Y ahora qué

Cuando nos toca sentarnos  es casi un acto utópico  reflexionar esto se traduce a dedicarle tiempo a los problemas, a sacar a flote los planes varados y los sueños atrofiados; y resulta que pocos nos curamos el alma, cuando fue la última vez que miraste que tan agotado estabas en tu interior, que paso con esos sentidos que has perdido por la prisa, cuantas curitas aún tiene tu corazón; y resulta que ni siquiera nos damos afecto, esperamos que sean los demás quienes nos reconforten,  cuando estamos solteras o solteros lo que buscamos es afecto o sexo, actos que esconden con la misma similitud razones tan básicas como besar el alma, como pasarnos las manos por las heridas del tiempo.

Cuando fue la última vez que te dijiste a ti misma que te querías, que aunque te maltratas con facilidad ibas a remediar tanto mal, cuando fue la última vez que le dijiste a ese corazoncito que no permitirás que nadie más lo dañe, que solo darás amor a quien te merezcas, que no andarás regalándote, que ser una diabética emocional es cosa del pasado, que no mendigarás amor, que sólo aceptaras relaciones sanas y que de hoy adelante sabrás que el alma siente, que cambia de piel, que se acaricia y que los mejores besos se reciben en el alma.

3 pensamientos en “Y ahora qué”

  1. MOrí!!!
    Hilda, aparte de que eres única, tienes alguien expiandome la vida??? jajajajaja
    La verdad que eres extremadamente oportuna y certera, gracias por poner el tono correcto cuando nos sentimos desafinados.Eres mi idola jajajaj Bless!!

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