Insatisfacción por si no sabes que es…

Esa noche… al terminar dije ¨ Soy una mujer insatisfecha ¨… el atinó a preguntarme que era eso, por momentos pensé en contestarle, pero creí que no tenía la respuesta adecuada. Después de mucho pensar he preferido escribir la respuesta. No partiré del colectivo, ni de lo que han contado las amigas, lo definiré de manera particular a través de mis cortas pero intensas experiencias, perdone si cree que miento. Estar insatisfecha esconde muchos pero, puedes haber durado toda la noche sin parar y aun estarlo, puedes haber disfrutado los mejores minutos de sexo oral, las penetraciones más furiosas y aun estarlo, haber probado todas las posiciones aprendidas en todos tus años… estar insatisfecha es que no te lleguen al alma, es que todo ha sido tan poco cuidadoso que a ese otro se le ha olvidado que las mujeres queremos caricias internas y no sólo penes erectos.

 Necesitamos al menos 10 minutos de caricias (FRASE HARTO REPETIDA), que nos miren a los ojos, que con instintos nos muestren que nos aprecian más que el misterio de tres preservativos usados, que dos duchas después de y un adiós con beso en la mejilla acompañado de un insípido y apreciado cliché ¨tequiero¨.  O el portazo de la puerta que te recuerda que fuiste un instrumento del momento y que el no fue más que un mortal que no alcanzo a más que llenarte de furia y desencanto. O peor aun que vivas con él y la acción se repita todas las noches. A veces ellos olvidan que el sexo se da bajo tres condiciones una el maquillaje perfecto para disfrazar nuestra carencia de afectos, dos el reclamo justo a que te quiero tanto que quiero que me hagas tuya para reafirmar lo que dices de boca y tres que me da la gana de que me dejes satisfecha. Sí, somos muy complicadas, pero si supieran que para acariciar el alma no es necesario desnudarse, lo entenderían, pero eso NO significa que cambiaríamos encuentros por tandas de parque o películas baratas en casa, sino que te tomes 13 minutos de preámbulos, que me toques sin insertar nada, que me escuches para que sepas donde siento, que te des cuenta que mis gemidos dicen si debes seguir o debes parar, que seas tan observador que mi rostro te indique cuando has jugado un buen partido y que mi sonrisa hable sola cuando necesites reconfirmar que anotaste o que el juego solo te dio al final un triste GAME OVER.

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11 Comments

  1. Sencillamente increible. Me encanta tu blog…no dejo de visitarlo un dia,me identifico tanto con lo que escribes,que leo y parece sacado de mi propia mente.
    Sigue asi 🙂 un abrazo

  2. Hilda mi amor como siempre das en el clavo,muy interesante esta publicacion, indiscutiblemente eres la mejor maestra que he tenido…Abrazos

  3. Excelente y todo muy cierto. Apoyo a que nos entreguemos a seducir el alma primero, antes del cuerpo, el sexo será tan placentero, tan increíble que nunca más dejaremos de hacerlo de esta manera. Viendo el azul del alma, cargando cada detalle y estando pendientes de que esa lágrima, aunque sea abstracta, no caiga más.

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