Mirandote

Hace tiempo deje de insistir donde ya no había. Deje de llevarme de la manía de seguir, por no estar sola. Llego un día que me volví fría. Que deje de sentir con tus besos y empecé a sentir con las piernas. Tal vez vivas muy de prisa para leer en los labios o la nostalgia de los ojos. Tal vez lo de macho no te deje ver lo que en mis entrañas se llama alma. Puede ser que con el tiempo descubras que cuando dejamos de amar el otro huele distinto. Ya no se cierran los ojos para sentir. Ya los defectos quedan sobre la mesa. Ya los encuentros no terminan con paz, sino con la ansiedad de lo que pudo ser y no fue. O con el agrio resultado de que ya donde besas otro suele pasar con más frecuencia que tú. Y suelo descubrir con los días que los duelos de amores mediocres duelen menos. Y que pasa cuando en encuentros quien daña descubre que sigues sintiendo las mismas sensaciones que antes, cuando descubres que ahora eres tú él que eres usado por un manojo de ganas. Cuando te das cuenta que ese otro no quiere nada serio, no le importan tus andanzas y que te has convertido en un amor de alquiler de poemas al revés. Y ya no eres musa de este lienzo, existes porque hay afectos que jamás se retiran. Y así es como en silencio vuelvo y me visto y te miro de reojo;  me provocas nostalgia.

Un pensamiento en “Mirandote”

  1. Me enamoré de este escrito, dije una vez estas palabras, muy distinta si, pero me ha fascinado, confieso que me enamoré de este escrito. jajajaj, wow,!! Excelente!!!

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