El dolor nos hace cambiar

cambiarex

La vida cambia en instantes. A veces no valoramos el simple hecho de estar vivos, como si no fuera suficiente poder respirar.

Hoy tristemente me entere de la muerte de un hombre querido en mi país, cercano, alegre, humano, y con todas esas condiciones que muchos reconocemos en vida y posterior, en muerte, se convierten en bandera de valorar lo que ya se ha ido; la vida.

Este año probablemente todos recibimos unos nuevos meses con el dolor de alguna perdida física o material, tal vez este 2016 nos plantea humanizarnos y amar la vida, dejar de atropellar al otro, apartarnos de esa soberbia social de querer acabar todo y con todos, esa ira colectiva que se percibe en el tránsito, en la cotidianidad y en todo ese aire que respiramos en quienes hacemos vida de peatón. Hoy con mucha tristeza me pregunto dónde hemos dejado de ser personas, dónde nos hemos apartado de la sensibilidad humana, cuándo dejamos de sentir el dolor ajeno, dónde hemos dejado ese corazón que siente cuando el otro esta en peligro, cuándo al otro le duele el alma, donde se nos ha quedado la sensibilidad.

Dónde dejamos de darnos cuenta que las palabras duelen, que muchas veces vamos por la vida atropellando sin darnos cuenta que los días pasan y que no podemos recoger lo que hemos lanzado. Cuándo volveremos a creer en la gente, cuando soltaremos en nuestros países latinoamericanos ese temor colectivo de creer que nuestras vidas valen menos que un aparato tecnológico o cualquier propiedad que este en peligro. Cuándo volveremos a enseñarle a nuestros hijos que lo que vale es estar vivos y en salud, cuando aprenderemos con las parejas que amor es estar en paz, es hacerle saber al otro que es útil, que aporta a nuestra vidas, que su simple presencia cuenta.

Cuándo dejaremos de ser tan exigente con el otro y con nosotros, flexibilizarnos es parte del amor por los demás y por ti. Hoy me planteo amar más mi entorno y a los demás, hoy me duele el alma de ver que muchos viven de la queja y no aportan, que muchos creen que nada le afecta, porque el problema lo tiene el otro, hoy decido ver el problema de los demás como propio, en resumidas cuentas los males colectivos necesitan soluciones colectivas.

Te invito a ser mejor ciudadano, nuestro entorno necesita más paciencia, más amor y menos agresividad. Creo que las grandes crisis o los grandes dolores vienen a enseñarnos que ya es momento de cambiar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s