Entrevista de la semana IF

LEO SILVERIO

Guionista, realizador, docente, documentalista, escritor.

IF. Su agudeza al escribir y su manejo literario, sobre las peculiaridades dominicanas, hacen de Leo un escritor con sabor criollo, a través de los audiovisuales ha invertido en nuestra historia. Cada producto de este profesional viene cargado de un instinto por preservar lo nuestro y por mostrarnos como somos sin tapujos, ni paños tibios. Sus textos convocan a quitarnos la careta.

¿La denuncia social es para ti un compromiso en tus trabajos audiovisuales?

Sí, tenemos muchas leyes, pero a pocas se le dan aplicación.  Hay que denunciar siempre y estar dispuesto a hacerlo más de una vez. Y esperar el contraataque de los grupos que no toleran la democracia ni el juego de las ideas, salvo las suyas.

¿Cómo se puede ser equilibrado en una sociedad donde la corrupción y la incoherencia social son asuntos naturales?

No se puede ser equilibrado.  Se puede ser tolerante, hasta el desentendido, pero nunca equilibrado.  Hay demasiada neurosis y rabia social para ser equilibrado.

¿Lo audiovisual te permite hacer catarsis?

La catarsis es un estado de neurosis convertido en emoción positiva.  Sí, lo audiovisual me permite planificar, rodar y mostrar lo producido, me hace ilusión y me despierta toda clase de emociones.

¿Has ganado varios premios literarios te hueles cuando un escrito puede ganar?

No creo que nadie escriba para ganar premios; además, sería muy difícil adivinar el gusto del jurado.  Puede sentir satisfacción de lo logrado en un texto, pero no porque vaya a ganar premios ni nada parecido…  si fuera así, preferiría hacerlo con la lotería y ganarme la Loto.

¿Si no escribieras cómo definirías al Leo Silverio en esta selva social en la que vivimos?

Hay cosas de la que ya no podría prescindir: Buenas películas, música y escribir.  Si no pudiera expresarme a través de lo que escribo a lo mejor fuera un asesino en serie, de esos que tienen una fijación, sería un asesino que perseguiría a mujeres que se abultan las nalgas con colágeno o a hombres que se hacen implantes de pelo… le cortaría su cabellera con un cuchillo filoso para hacer pelucas para mujeres que lo han perdido por causa de una enfermedad.  Por eso escribo, para no entrar en la locura absoluta.

¿Por qué la gente no cuenta en su mayoría historias que aporten socialmente, es que la comedia es más fácil o permite abuso del mercadeo?

Nuestros cineastas no sienten compromisos políticos ni sociales; vienen del espectáculo banal de la televisión.  La excusa es que estamos llenos de problemas; para qué pensar en ellos… la gente lo que necesita es evasión, votar el golpe, según ellos. Claro, si nadie piensa en sus problemas, nunca los van a resolver.  Por otra parte, el cine que estamos haciendo es ingenuo, una mimesis de las fórmulas norteamericana, creo que por ser una industria muy joven, pero poco a poco vamos dando pasos para ir creciendo.  Hemos hecho mucho hasta el momento.

¿Tu estilo de vida, es austero, equilibrado, eso se debe a una elección o siempre has sido así?

Siempre he sido una persona discreta, sin mayores ribetes ni oropel.  Me gusta lo simple, lo equilibrado… tiene que ver como mi estilo de vida mi decisión política que obedece un poco a la izquierda, deberíamos tener menos y disfrutar más entre todos; claro que si quieres tener un yate de gran calado y un avión de lujo esa son decisiones tuyas que tampoco crítico.

¿Por qué escribes?

Escribo porque si no explotaría y conmigo morirían muchas cosas, incluyendo personajes, por eso escribo.  Escribo para estar vivo, sobre todo, equilibrado dentro de lo que cabe.

¿Cómo crees que evolucione el mercado de libros en RD, si cada vez tenemos menos escenarios para publicar de manera decente?

El mundo editorial dominicano está muerto, solo dos o si acaso tres editoriales (Santuario, por ejemplo), son las únicas que te brindan algún apoyo para publicar en un país que cada vez más reduce sus lectorías.  Hay provincias que no tienen una librería, pero tampoco una biblioteca pública… y las bibliotecas escolares la tienen de almacén de cosas viejas o rotas.  Trabajaba para una oficina del gobierno y visitábamos escuelas y bibliotecas para donarles libros; en una de ellas, la directora me dijo que la biblioteca se mantenía cerrada porque los estudiantes ensuciaban los libros, escribían sobre ellos o lo rayaban y que para evitar eso, ella prefería tener la biblioteca cerrada, para conservar los libros en buen estado. El Estado Dominicano debe, a través de los Ministerios de Educación y Cultura, abrir espacios para la lectura de textos dominicanos; no es justo que un escolar conozca a Neruda o Lorca, que está bien, pero nunca haya leído nada de Manuel del Cabral o de Lupo Hernández Rueda.  Hay que hacer más concursos… más de todo para que la gente descubra lo maravilloso de leer, sobre todo, a los dominicanos; hay que hacer más para impulsar el desarrollo del libro dominicano… si los muchachos están metido en lo digital, vamos a publicar los libros en los medios digitales también (e-book).  Si se quiere, se puede.

¿Ser culto crees que paso de moda, leer los clásicos sigue siendo un requisito para parecer erudito?

Hay muchas acepciones: Ser culto, instruido, intelectual… ahora hay muchas definiciones.  Yo creo que la gente debe estudiar, leer, informarse para entender mejor el mundo donde nos ha tocado vivir, para contribuir con él de un mejor modo. Sin embargo, estamos en la Era del Espectáculo; algunos piensan que educarse vale muy poco.  Un policía dice públicamente que gana un sueldo cebolla y una empresa televisora lo contrata; un artista urbano dice que los padres de la patria son unos chupafalos, y el castigo se vuelve una forma de propaganda para sus funciones posteriores, ganando más “fans”; un muchachito rico y lleno de complejos decide postularse para la alcaldía de la ciudad de SD y dice que su contrincante pagó 30 millones a uno de sus rivales y todo queda como parte del espectáculo mediático para tontos.  No sabemos lo que es bueno o es malo, lo que está bien o mal, vamos camino a la desorientación y eso es peligroso.

¿Qué te ha permitido la literatura?

No convertirme en un asesino en serie, no enloquecer… porque la locura está en la literatura y el antídoto también.

¿Podrías definirte en una frase?

Eso es complicado definirse en una frase, es mucho para mí; quizás en una palabra, porque eso soy, una palabra: Pasión

¿Eres un hombre con criterio audiovisual, que pasa por tu cabeza cuando una producción no ha pasado la prueba de tus criterios o expectativas?

  Que se ha perdido tiempo y dinero.

¿Cuál es tu posición respecto a que no tenemos incentivo audiovisual con respecto a la ley de cine?

Tenemos incentivos audiovisuales; de hecho la ley de cine es una de las grandes conquistas del mundo cinematográfico que no la tienen el teatro ni la música, con mayor tiempo y tradición, por ejemplo.  La ley de cine hay que cuidarla, revisarla y ajustarla a las necesidades dadas las circunstancias.

¿Quiénes te han inspirado a crear en el campo audiovisual?

Son muchos maestros, tantos que la lista se haría interminable, en todas partes del mundo puede aparecer un maestro del cine.  Pero citaré algunos: Buñuel, Gutiérrez Aléa, Rocha, Fellini, Scorsese, Kurosawa, Tanahi… son muchos.

¿Recuerdas la primera película que viste, que te hizo reforzar que era hacer cine?

No recuerdo con precisión esa primera película en mi vida; sí sé que fue en el cine Ana de mi barrio en Los Mina y que era mexicana.  Mi padrastro era militar y eran tiempos de muchas tensiones en los doce años de Balaguer, y él tiraba toda esa tensión yendo al cine. Iba dos y hasta tres veces a la semana al cine; dos que la pagaba mi padrastro y una mi madre, los domingos por la tarde, a ver filmes de aventuras.  Era todavía la época dorada del cine mexicano y a mi padrastro le gustaban mucho las cintas del país azteca: Juan sin miedo, La ley del monte, María Candelaria, El peñón de las ánimas… Santo, El enmascarado de plata, contra las momias de Guanajuato; Santo y Blue Demond contra el doctor muerte…

¿Si tuvieras la oportunidad de dirigir una entidad que promulgue políticas a favor de la cinematografía, cuáles serían las tres primeras medidas que tomarías?

Si dirigiera DGCINE u otra entidad dedicada al cine, las tres primeras medidas que tomaría serían: 1, Crear y estimular los cineclubes escolares, de cara a formar nuevos públicos, pero con un carácter más exigente; 2, Que el FONPROCINE, cada dos años, estuviera dedicado a destacar momentos históricos dominicanos en aras de apoyar el acervo de lo nacional; y 3, la creación de salas de cine municipales que permitan que más personas puedan apreciar nuestro cine, desde escolares de la frontera (donde no hay salas de cine), hasta campesinos que viven en la montaña sin energía eléctrica.

¿Qué piensas de la banalidad con la que vivimos actualmente?

Vivimos muy deprisa, en la autodestrucción; a veces pienso que somos una pieza o un aparato mecánico que ya nadie repara, sino que se tira y se sustituye por uno nuevo; en ese temor, queremos llevarnos el mundo por delante, para cuando nos tiren a la basura estar satisfecho, o cuando menos, llenos…

El desenfado, el humor negro y un poco de sarcasmo es lo que en mucho de tus escritos me ha convocado amar tus textos, ¿Crees que somos unos hipócritas, que hasta en lo literario ocultamos los trapitos que nos delatan socialmente y que sólo algunos se atreven?

Estoy escribiendo una novela que se llama Onnagatas, que habla de eso, de cubrirnos siempre, querer tapar todo por no hacer lo correcto.  Nadie quiere arriesgar para no exponerse y no exponer al resto que somos nosotros mismos.  Nos va a doler, pero tendremos en un momento determinado que cambiar de rumbo y solo se logra si cambiamos nosotros.  La bolsa se hace cada vez más pesada y ya casi no podemos con ella.  Sincerarnos y asumir nuestras culpas y cambiarlas será nuestro futuro…

¿Un  libro que te parezca magnifico releer?

Los cuentos de Guy de Maupassant, en la mayoría de los casos, una escuela.

¿Unas líneas que recuerdes de alguna vieja lectura?

Más que unas líneas recuerdo un cuento de Maupassant: Las joyas, es un relato que cuestiona tu moral, tu ética y pone en entredicho lo bueno y lo malo.  ¡Es magnífico!

¿Por qué crees que debemos leer?

Porque es una forma maravillosa de descubrir el mundo, de hacerte cómplice de situaciones que de otra forma quizás nunca vivirías ni siquiera te enterarías que existen.  La lectura es la emoción liberada.

¿Si te compararas con un objeto, cuál seria y por qué?

Un libro, porque me gusta enseñar a los demás; la vocación del viejo maestro de escuela camina conmigo.  Si fuera animal me gustaría ser hipopótamo: Son gorditos, pero tienen su chulería; parecen tontos, pero tienen su musiquita por dentro…

Otros datos de nuestro entrevistado:

Su carrera documental es reconocida siendo nominado en tres oportunidades a los Premios Casandra. Es el guionista y director del filme “Duarte, Traición y Gloria”. Recientemente presentó su documental “Iván García… Cuando el teatro se hizo hombre”.

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