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Jaque mate


IMG_2560Tu eres una mujer que intimida, que da miedo, que los hombres le salen corriendo. Estoy segura que alguna vez esas frases han salido de la boca de algún hombre que conoces, en cambio yo las he escuchado toda mi vida. Antes de los 30 si eran un tema de conversación incluso de pánico, siempre, si, porque si usted no lo sabe las mujeres nos horrorizamos ante la idea de quedarnos solas, sobre todo en los veinte y tanto, donde tus amigas comienzan a casarse y otras a separarse, pero ahora no me inquieta, me da curiosidad si escucho algunas de esas frases, porqué un hombre me saldría corriendo por saber decir que no cuando quiero decir que no, por nunca aceptar algo sólo  por insistencia, porque puedo expresarme con libertad cuando tengo ganas o cuando No, me quieren huir cuando no acepto duda y creo en ti, porque entiendes que generarme celos es parte de la sinergia, me sales corriendo porque no puedes lidiar con mi seguridad, con mi actitud desenfadada para disfrutar lo sexual, que será lo que hace que los hombres quieran salir huyendo? No será que cuando descubren una mujer que les hace sentir plenos prefieren huir porque en otros casos ellos son quienes se sienten inseguros bajo su aparente seguridad, no será que tu seguridad sexual les abruma porque si no funciona en la cama no te quedarás callada y no seguirás como si nada, en cambio estoy segura que si no huyes, esa misma mujer será la que te acompañará a despejar dudas, será la misma que no intentara competir contigo, porque no lo necesita, qué pasa si te dieras cuenta que esa mujer de la que muchos prefieren huir es precisamente la que añoran, cuando la vida les enseña que cualquier varón tiene el reto de querer encontrar aquella mujer que tenga la fortaleza, gallardía y seguridad, esa mujer que ellos mencionan como productiva, independiente, que les apoye en su éxito y en su fracaso, pero saben qué varones el hombre inmaduro elige desde los ojos, el gusto y la voluntad, en cambio cuando maduran y quieren amor consciente, que les dé todo lo que un día vieron en sus progenitoras, entonces ahí descubres que te huyen en principio porque no eres su madre, saben qué, me alegro de todos los que han huido de mi, de mi seguridad, de mi valentía, de mi inteligencia, porque esos me enseñaron que no eran los correctos para quedarse.

No quiero ser la madre de ningún varón, ese rol no lo busco, ni lo quiero, pero si aspiro a que un día mi hijo, si llego a tenerlo, no busque una madre en sus parejas, pero que reconozca la fortaleza de una mujer, la seguridad en su accionar, el amor incondicional sin competir, el impulso y el choque de ego y la templanza de estar para ser dos que anden en la misma sintonía, sin orden pero de la mano.

Quiero criar un hombre que no compita con las mujeres y una hija que no compita con los hombres y sólo  entonces habrá valido todo, criar con equidad. Estoy convencida que la mejor manera de elegir un compañero es ver cómo fue su crianza, su madre y su familia, criar bien deja buenos hogares.